1 de noviembre de 2011

...


Qué típico, no? Llevas toda la tarde esperando a que se conecte. Y cuando se conecta, no eres capaz de decirle nada. Por qué? Por orgullo, tal vez? o porque tienes miedo de que él no tuviera las mismas ganas de hablar contigo?. Es increíble la lucha interior que se provoca en ti todos los días . Al final , decides no decirle nada. Y mañana? Otra vez lo mismo. Porque siempre esperarás que sea él quién te diga lo mucho que te echa de menos. Pero no pasará. Olvídalo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario